Knishes de Papa (Tradicional Judía)
 
 
Le Knish es una especialidad de la gastronomía judía europea. El nombre deriva de la lengua yiddish que significa algo así como “albóndiga o tortita cocida al horno rellena”.
 
Se trata de unos bocaditos de masa, rellenos con una mezcla de puré de papas y cebollas, este relleno  es el de  la versión tradicional que surgió como consecuencia de una época de gran pobreza, en la que la papa era un alimento básico en todos los hogares.
 
Otras variantes de relleno se fueron creando siguiendo la diáspora judía y según el país en el que los inmigrantes se radicaban. Así podemos encontrar knishes rellenos con carne picada,  queso, repollo, hígados de pollo, cebada, etc.
 
En cuanto a la forma, pueden ser redondos, cuadrados, etc.
 
Esta especialidad tuvo mucha popularidad en el continente americano, con la llegada de los inmigrantes judíos a fines del siglo 19 y principios del 20. A tal punto que en algunas ciudades de Estados Unidos surgieron las llamadas Knish Bakery o Knishery. (negocios que vendían los knish como lo hacen las pizzerías o las sandwicherías con sus productos)
 
Ingredientes para la masa:
 
3/4 de taza de agua tibia
1/4 de taza de aceite de oliva
Una pizca de sal
Harina
 
Ingredientes para el relleno:
 
1 1/2 kgs. de patatas
2 cucharadas de agua
3 cebollas picadas y fritas
Sal y pimienta
 
Preparación:
 
En un recipiente grande, mezclar el agua tibia con el aceite y la sal. Batir bien e ir agregando, poco a poco, la harina, a medida que se remueve con una cuchara de madera, hasta conseguir una masa blanda, pero que se pueda estirar con el rodillo.
Dejar reposar durante media hora.
Mientras tanto, cocer las patatas y preparar con ellas un puré, al que añadiremos el agua, la sal, la pimienta y las cebollas picadas y fritas.
Estirar la masa bien fina y cortar círculos de unos 10 cm. de diámetro. Colocar un montoncito de puré en el centro y cerrar la masa con cuidado, en forma de bolsita, de manera que quede una especie de saquito relleno.
Pintar con huevo batido o mantequilla derretida. Colocar los knishes en una fuente de horno untada con mantequilla y espolvoreada con harina. Cocinar a horno fuerte al principio y medio al final, hasta que estén dorados.
 
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Babaganush 
 
La gastronomía de Israel influencio a gran parte de Asia, sin embargo pocos de sus platos pasaron las barreras. Uno de los pocos que lo hicieron es el babaghanouj (conocido de diferentes formas en el mundo) que lleva el ingrediente mas usado en esta cocina que es la berenjena.
 
Ingredientes:
 
- 1 berenjena grande
- 1 cebolla mediana
- ½ atado de perejil picado
- ½ taza de tahine (pasta de semillas de sésamo)
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 2 dientes de ajo aplastados
- 2 cucharaditas de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 pizca de pimienta de Cayena o árabe
 
Preparación:
 
Para su preparación coloque la berenjena entera con cáscara directamente sobre la llama de la cocina con la hornalla a fuego mediano, girándola a medida que la piel se quema y el interior se ablanda, o cocine en una cazuela a horno fuerte hasta que esté chamuscada y tierna, es decir unos 30 minutos. Deje que se enfríe, córtela por la mitad longitudinalmente y quítele la pulpa con una cuchara de madera (la cuchara de madera no altera el sabor). Desmenúcela en un bol de madera o cerámica. Ralle la cebolla por los agujeros más grandes del rallador. Retire el jugo de la cebolla. Mezcle la berenjena y la cebolla con perejil.
 
Mas tarde mezcle cuidadosamente la tahine con el jugo de limón y el ajo, incorpore una pequeña cantidad de agua y revuelva hasta que la mezcla quede blanca. Incorpore a la mezcla de la berenjena, agregue sal y pimienta de Cayena. Para reforzar el sabor puede añadirse más jugo de limón. Decore con perejil.
 
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Falafel  Croquetas de garbanzos y su salsa de yogurt
 
 
El faláfel es una croqueta de garbanzos o habas secas cuyo origen se remonta a los tiempos de la Biblia y se originó en algún lugar del subcontinente indio. Actualmente se come en India, Pakistán y Oriente Medio. Tradicionalmente se sirve con salsa de yogur o de tahina, así como en sándwich, en pan de pita o como entrante. En este último caso se sirve con ensalada y tomates.
Para 15 croquetas
 
Ingredientes :
 
300 g de garbanzos lechosos
1 cebolla
1 diente de ajo
1 pizca de bicarbonato de sodio
Perejil fresco
Cilantro fresco
1 cucharadita de comino en polvo
1 cucharadita de cilantro en polvo
Aceite para la fritura
 
Preparación:
 
La noche anterior colocar los garbanzos a remojar con agua en un gran bowl, agregar el bicarbonato y mezclar. Dejarlos como mínimo 12 horas y como máximo 24.
Colar los garbanzos y escurrirlos bien. Colocarlos en el recipiente del mixer o picadora y realizar un puré bien fino. Colocarlos de nuevo en el bowl.
 
Picar juntos, la cebolla, el ajo, el perejil y el cilantro. Añadirlos a los garbanzos y mezclar bien para integrar los ingredientes. Añadir el resto de especias y mezclar con las manos.
Cubrir con papel film y dejar reposar en la nevera una media hora antes de utilizar. Formar croquetas redondas del tamaño de una nuez o de una mandarina pequeña.
 
Freirlas en abundante aceite caliente unos 5 minutos, hasta que estén bien doradas.
Retirarlas e ir colocándolas sobre papel absorvente.
Servir acompañadas de hojas de lechuga, tomates en rodajas, hojas de menta (o de hierba buena) y salsa de yogurt. Otra alternativa es servirlos en pan pita. Puedes ver la receta del pan árabe o pan pita paso a paso está aquí.
 
Salsa de yogurt
 
1 yogurt griego natural
Zumo de medio limón verde
Perejil picado
Cilantro picado
Sal y pimienta
 
Colocar los ingredientes en un bowl pequeño, mezclarlos bien y llevar a la nevera hasta el momento de utilización.
 
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Comer Kasher fuera de casa
 
El popular slogan el “Judaísmo empieza en casa” sigue con el menos conocido “y es vivido y observado en la calle”. La religión judía no es un compartimento mentalizado. Se espera que el judío observe sus tradiciones en todas partes. No es como las religiones que rechazan y huyen del mundo físico. El judaísmo convierte a cada actividad, incluyendo la más mundana, en una oportunidad para conectarse con Di-s. Por consiguiente, si alguien dice: “Yo cuido Kasher en casa, pero cuando estoy en la calle no soy tan cuidadoso”, están malinterpretando el punto. Cuidar Kasher es mantener la identidad judía de uno y la pureza del alma Divina, elevando el mundo a su alrededor. Por lo tanto, no hace diferencia el lugar en donde uno se encuentra…el Kasher debe observarse siempre.
 
Comer afuera
 
Comer en cualquier establecimiento, ya sea un restaurante lácteo o de carne, una pizzería, y similar, debería generar una dosis sana de ansiedad y preocupación al consumidor Kasher. El honesto cumplimiento del kasher no es fácil de mantener en un cocina comercial, y debe ser cuidadosamente planificada y monitoreada por expertos en Kashrut.
En nuestras propias cocinas, tenemos control total de la comida y de los ingredientes, de su compra y de cómo son cocinados y preparados. Pero cuando salimos a comer afuera, esto depende de los chefs y de los dueños del establecimiento de comida. Por lo tanto, debemos asegurarnos que venden lo que esperamos: una comida estrictamente Kasher.
Un símbolo de “Kasher” que cuelga de la ventana del establecimiento no lo hace kasher. Este cartel debe ser apoyado por un certificado de una agencia de certificación Kasher reconocida que provee un entrenamiento riguroso a los expertos en Kasher.
 
Algunas preguntas a tener en cuenta:
 
1.¿Son los dueños y chefs tan cuidadosos con el Kasher como lo soy yo en mi casa?
2.¿Quién supervisa los envíos de la comida cruda e ingredientes para asegurar que son Kasher y que no sean sustituidos por equivocación por variedades no kasher?
3.¿Hay algún experto en Kasher calificado en el lugar (“Mashgiaj”) supervisando el cocinado y preparación para asegurarse que son Kasher?
4. Para los restaurantes de leche, ¿Es la leche y el queso “Jalav Israel”?
5.¿Son los panes, bollos, galletas, postres, etc, “Pat Israel”?
 
Estas son unas pocas pregutas que cada consumidor Kasher debe tener en cuenta antes de elegir a dónde va a ir a comer.
Muchos restaurantes Kasher tienen una supervisión constante, confiable y experta, y expone un certificado vigente Kasher de una agencia de certificación  Kasher reconocida. Otros, no son tan cuidados y pueden no tener supervisión del todo. El consumidos Kasher, es por lo tanto aconsejado en averiguar lo arriba dicho por teléfono antes de ir al lugar, o en persona, antes de decidir comer en el establecimiento. Dueños responsables o gerentes estarán dispuestos a proveer las respuestas de manera respetuosa y comprensible.
 
Comer en casas privadas y en fiestas
 
Uno debe de prestar extremada atención cuando uno come fuera de casa, incluyendo fiestas privadas, almuerzos de trabajo, y hasta incluso cuando uno cena en la casa de un amigo (para personas que pueden estar en diferentes niveles en la observancia del kasher). A menos que sepas el nivel nivel de Kasher en la compra y preparación de la comida, uno debe ser muy prudente y precaverse (siendo muy delicado, por supuesto). Esto no significa que uno nunca puede comer afuera (aunque haya algunos que realmente no lo hacen), solo que se debe estar alerta a las muchas preocupaciones con respecto al Kasher y a los diferentes temas y consultar a un experto Kasher local cuando uno está en duda.
 
Catering y planificaciones de fiestas
 
Tanto como si te han invitado a un evento, o estás planeando uno, debes asegurarte que el encargado del catering tenga una certificación satisfactoria Kasher y esté adherido a la ley de dieta kasher en el nivel más estricto. Cuando se hace un catering en una facilidad no kasher, por ejemplo, el proceso de kasherizar todo el equipo, hornos, cocinas, etc es muy complejo y sólo puede hacerse por expertos conocedores en kasher.
Además, todos los paquetes servidos y comidas preparadas deben de venir de un proveedor kasher que tenga su propia certificación válida kasher. Sin la supervisión experta kasher, hay muchas cosas que pueden “caerse a los agujeros”
Organizadores de eventos, especialmente aquellos que no están familiarizados con las leyes del Kasher, por más buena intención que tengan, pueden introducir comida no kasher o artículos en las canastas que se llevan los invitados, o más sutilmente, usar su aditivo no kasher favorito o utensilio, sin darse cuenta del crítico impacto que puede causar.
 
Viajes y vacaciones
 
Viajar mientras uno cuida el Kasher es hoy en día más fácil que en otras épocas. En la mayoría de los supermercados locales, se ofrecen muchos productos con símbolos de Kasher de una agencia de certificación Kasher reconocida, y muchos venden frutas y vegetales sin procesar.
Aerolíneas y muchos hospitales ofrecen comida Kasher pre empaquetada sin aumentar el costo si se lo pide con anticipación. Recuerda que cualquier comida calentada en un horno no kasher debe ser servida con su doble envoltorio de fábrica intacto; de lo contrario, no puede considerárselo Kasher.
 
La lista de empaque del viajero Kosher:
 
1.Una variedad de fiambres envasados al vacío y quesos
2.Una caja o dos de Matzá
3.Galletitas y caramelos
4.Comidas que se puedan calentar
5.Cajas de Soya deshidratada
6.Pan congelado
7.Comidas para cocinar en el microondas
8.Nueces, pasas de uva, mermelada
 
Comida Kasher que puedes encontrar comúnmente en la mayoría de los supermercados, y en resto de las áreas:
 
1.Frutas y verduras naturales
2.Jugos y bebidas
3.Vegetales enlatados (siempre recuerda buscar el símbolo de Kasher en cualquiera de las comidas procesadas)
4.Cereales y barras de cereales (con su sello)
5.Papas chips (con su sello)
 
Exclusivas vacaciones “Kasher”
 
Hoy en día, hasta se pueden encontrar cruceros con el mejor Kashrut. Hay que averiguar sobre el mismo, antes de planear tu viaje.
Además, algunos hoteles se convierten completamente Kasher para las festividades Judías como ser Sukot, Janucá, y Pesaj. En todos los casos, uno debe asegurarse que la certificación Kasher sea de una agencia Kasher reconocida y confiable.
 
Algunas preguntas populares sobre “Viajando Kasher”
 
P: ¿Puedo pedir un café u otras bebidas calientes en el avión, o en la estación de servicio?
R: Sí. Sin embargo, debes usar tu propio vaso (o un vaso térmico). También debes evitar los cafés saborizados (a menos que tengan un símbolo Kasher en el paquete), café automático, capuccino, y máquinas espresso siendo que sale leche no Kasher del mismo caño.
P: ¿Puedo entrar a un restaurante no Kasher para una reunión de negocios si me aseguro de no comer nada o comer sólo frutas, o incluso comer algo Kasher traído por mi?
R: Es mejor evitar estas situaciones y buscar otra alternativa. En el caso de verdadera presión (por ejemplo, el sustento de uno depende de esta reunión), uno debe aconsejarse con un Rabino Ortodoxo sobre lo que debe hacer.
P: Cuando estoy fuera de casa, ¿Puedo calentar comida en un horno no Kasher?
R: Sí. Debes asegurarte primero que el horno esté completamente vacío y limpio de cualquier residuo de comida o suciedad. También debes envolver con dos envoltorios lo que vas a calentar. Esto se hace envolviendo muy bien la comida con papel de aluminio. Cuando se usa un microonda, se sustituye el papel o el plástico por papel de aluminio, haciendo pequeós agujeros en diferentes lugares del envoltorio para que el vapor pueda salir.
P: Si voy a una cafetería, ¿Puedo comprar cosas que sé que son Kasher?
R: Es mejor evitar esta situación por Maarit Ayin (crear una apariencia de hacer algo incorrecto), ya que otros judíos pueden verte llevar comida y pensar que todo el resto también es kasher. Cuando uno carga un producto empaquetado, como ser, bebidas, una botella de jugo de naranja o una caja de cereales Kasher, entonces está bien, ya que es similar a ir a un supermercado y comprar algo. Uno, sin embargo, no debería cargar una bandeja con comida, ya que puede aparentar a otros que el lugar ofrece servicio de comida Kasher, cuando en verdad, no es así.
 
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Cholent Vegetariano para Shabbat
 
Ingredientes:
 
 
¾ taza de cebada perlada
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla grande, finamente picada
3 dientes de ajo picados
1½ a 2 libras seitan, cortado en trozos de tamaño mordisco ( libre de gluten)
4 patatas medianas blancas, peladas y cortadas en cubitos
3 a 4 zanahorias medianas, peladas y rebanadas
1 libra de tomates maduros, jugosos, cortados en cubitos, o un tomate cortado en cubitos de 14 a 16 onzas
½ taza de vino tinto seco
3 a 3/12 tazas de frijoles rojos cocidos pequeños o dos latas de 15 a 16 onzas, escurridas y enjuagadas
1 cucharada de pimentón dulce
1 cucharadita de pimentón o pimienta de Cayena española (ahumada) al gusto
⅓ taza de perejil fresco picado
Sal y pimienta recién molida al gusto
 
Preparación:
 
Combine la cebada en una cacerola con 1½ tazas de agua. Llevar a ebullición suave, luego bajar el fuego, cubrir, y cocine a fuego lento hasta que el agua se absorbe, unos 35 minutos. Esto no va a cocinar la cebada por completo, pero le dará una ventaja ya que se añade al estofado.
 
Caliente el aceite en una olla grande. Añadir la cebolla y saltear a fuego medio-bajo hasta que esté translúcido. Agregue el ajo y el seitan. Continuar a saltear a fuego medio, revolviendo con frecuencia, hasta que el seitano empiece a dorarse ligeramente.
 
Agregue la cebada, las patatas, las zanahorias, los tomates, el vino, y 4 tazas de agua. Llevar a ebullición suave, luego bajar el fuego, cubrir, y cocine a fuego lento durante 20 minutos.
Agregue los frijoles y el pimentón. Cocine sobre el calor más bajo posible, revolviendo de vez en cuando, durante aproximadamente una hora, o hasta que la cebada y las verduras estén tiernas y los sabores bien casados. Agregue más agua según sea necesario para mantener húmedo; Esto debe ser grueso y guisado como sopa espesa.
 
Agregue el perejil y sazone con sal y pimienta. Cocine a fuego muy bajo durante 5 minutos más. Si el tiempo lo permite, deje que esto se mantenga apagado el calor durante una hora o dos antes de servir para intensificar el sabor y servir.
Tambien se puede elaborar para que se cocine durante toda la noche a fuego muy lento.
 
 
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Torrijas con miel para Rosh Hashaná
 
Ingredientes:
 
Barra de pan firme blanco
4 huevos
2 litros de leche
Cáscara de naranja y canela en rama
Miel
100 gramos de azúcar
Aceite de oliva
 
Preparación:
 
Cocemos la leche junto con una rama de canela y la cáscara de naranja. Cuando haya hervido se retira hasta que quede templada y entonces añadimos el azúcar removiendo para que se disuelva.
Cortamos el pan en rebanadas como de dos centímetros de espesor, las colocamos en una fuente para remojar junto con la leche de la que hemos retirado la canela y la cáscara de naranja; se dejan empapar bien pero procurando que no se deshagan.
 
Pasamos las rebanadas escurridas de la leche por los huevos batidos y las freímos en una sartén con abundante aceite.
Se van retirando las rebanadas ya fritas sobre una fuente cubierta con papel de cocina para que absorba el aceite sobrante.
Se colocan las torrijas ya hechas en una fuente y se rocían con miel rebajada con agua.
 
Existen muchas variantes de torrijas, por ejemplo quien prefiere hacerlas con pan sentado del día anterior o quien prefiere presentarlas espolvoreadas con azúcar y canela, o con leche en lugar de con miel.
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Leicaj de Miel para Rosh Hashaná
 
Ingredientes
 
Huevos 3
Aceite de maíz 175 cc
Azúcar negra 325 g
Miel 175 g
Té oscuro 1 taza
Harina 0000 380 g
Polvo para Hornear 10 g
Clavo de olor 1 pizca
Canela en polvo 5 g
Nueces 250 g
Azúcar impalpable 
 
Preparación
 
Colocar en el vaso de la procesadora los huevos, el aceite, el azúcar, la miel y él té oscuro. Procesar hasta unir. Reservar.
En un bol mezclar la harina cernida (reservar 1 cda), el polvo para hornear, el clavo de olor, la canela.
Integrar los secos con los líquidos.
Colocar 1 cda de harina sobre las nueces y mezclar. Integrar a la preparación y mezclar en forma envolvente.
Verter la preparación en un molde enmantecado y enharinado de 20 cm X 20 cm y cocinar en horno precalentado a 180°C de 35 a 40 minutos.
 
Desmoldar y espolvorear con azúcar impalpable.
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Torta de Manzana para Rosh Hashaná
 
Ingredientes:
 
3 tazas de harina sin polvos de hornear.
3 cucharitas de polvos de hornear.
½ cucharita de sal.
4 huevos.
2 tazas de azúcar.
1 taza de aceite de canola.
½ taza de jugo de naranjas.
2 cucharitas de azúcar vainillada.
6 tazas de manzanas peladas y rebanadas delgadas (unas 6 a 8 manzanas).
2 cucharitas de canela molida.
3 cucharadas de azúcar.
 
Preparación:
 
Combina los tres primeros ingredientes; déjalos aparte.
En un recipiente grande, bate los huevos y el azúcar. Combina el aceite y el jugo de naranja y agrégalo alternadamente con los ingredientes secos a la mezcla. Bate hasta que esté suave; agrega el azúcar vainillada y bate bien.
 
Vierte la mitad de la mezcla en una fuente redonda engrasada y enharinada. Arregla la mitad de las manzanas sobre la mezcla. Mezcla la canela y el azúcar y rocía sobre las manzanas. Cubre con la mezcla restante, manzanas y canela/azúcar.
 
Hornea a 180°C durante 1 hora y 10 minutos o hasta que al insertar un mondadientes cerca del centro salga limpio. Enfría por 1 hora antes de sacarla del molde. Enfría, con el lado de las manzanas hacia arriba, sobre una rejilla. Rocía la parte de arriba con azúcar impalpable (flor) si lo deseas.
 
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Jalá de Miel Redonda Integral
 
Ingredientes:
 
5 tazas de agua
1.3 kilogramos de harina integral para pan.
1 kilogramo de harina integral de repostería.
(También puedes utilizar 2.3 kilogramos de harina integral Shibolim si está disponible en tu zona, para resultados excelentes).
50 gramos de levadura o 3 ½ cucharadas de levadura seca.
3 cucharadas de miel.
1 taza de aceite.
4 cucharadas de sal.
½ taza de pasas (opcional).
1 huevo para glasear.
Semillas de sésamo o de amapola para rociar sobre la jalá.
 
 
Preparación:
 
Pon todos los ingredientes lentamente en la batidora en el orden dado. Deja que se mezclen al menos 12 minutos, hasta que consigas una masa elástica y perfecta. Si la masa estuviese muy seca agrega un poco de agua. Si estuviese muy húmeda agrega un poco de harina. Utiliza tu discreción para obtener la consistencia deseada. Rocíala con un poco de harina para que no se pegue al recipiente. Cúbrela con una bolsa plástica (para leudado más rápido) y luego con un paño de cocina.
Deja la masa leudar por 1 hora y luego golpéala para reducirla, déjala leudar otra hora y golpéala para reducirla otra vez.
Corta la masa en la cantidad deseada de jalot que quieras obtener.
Para que se vea más elegante y más trenzada corta cada pedazo de masa en seis pedazos y amásalos para formar seis hebras. Forma las hebras como un tablero de tres en raya (gato) y así tendrás tres hebras de cada lado. Trenza cada lado y luego mételos debajo de la jalá. Déjala leudar otros 20 minutos.
Para un hermoso glaseado utiliza solamente la yema de huevo para "pintar" tu jalá. Rocía con semillas de sésamo o de amapola, o déjala como está.
 
Formando Jalot Individuales
Corta pedazos de masa de jalá que pesen no más de 50 gramos cada uno. Amásalos para darles forma alargada. Luego ponlos cruzados uno arriba del otro.
De los dos pedazos largos puedes ahora obtener cuatro pedazos para trabajar.
Una vez que la jalá está trenzada dale forma redonda.
 
Este es el resultado perfecto del panecillo trenzado.
Publicado en RECETAS JUDÍAS
Página 2 de 3
Top
Las cookies nos facilitan la prestacion de nuestros servicios. Con el uso de nuestros servicios, nos permite usar cookies?.
Mas informacion Ok